Everest, Sin categoría

Día a día en el Everest


Después del rescate de Carlos han seguido pasando muchas cosas. Alex junto con Chappal, Nuri y Nurbu establecieron el C3, a unos 7.400 metros, y llegaron al día siguiente a los 7.800 m, a penas a 150 por debajo del collado sur. La cima se veía a un tiro de piedra.
Tras este esfuerzo, bajaron al campo base donde han estado descansando hasta hoy. Carlos dejó un gran vacío así que nos sienta muy bien recibir la agradable visita de nuestros amigos Roger, Adrián y Bea. Un poco de aire nuevo que regenera todo.
Hemos tenido un auténtico huracán que rompió un par de tiendas y disparó la sensación térmica por debajo de los 35 bajo cero y hemos recibido la visita de una simpática “kukur” (perro en nepalí). Alex y Pablo se han turnado para dejarla dormir dentro de sus tiendas.

La vida en el campo base es monótona y dura pero a la vez muy interesante, siempre estamos bromeando, grabando planos, haciendo fotos, escuchando música, leyendo o viendo películas de referencia como “Everest Unmasked”.
Hoy finalmente, han salido para arriba con la intención de llegar al collado sur para mejorar la aclimatación, reparar la ruta en la cascada de hielo del Khumbu y “moverse” un poco tras muchos días de inactividad. Los fuertes vientos en altura de la Corriente en Chorro, con rachas de más de 90 km/h y temperaturas de -50ºC, no permiten por el momento un intento a cima. Esperemos que a partir de la próxima semana, tengamos suerte y halla una pequeña tregua que les permita a Alex y los compañeros nepalís, Nurbu y Nuri, atacar la cima.
Mientras aquí seguimos con esta vida auténtica y austera, conectados con la montaña.

 

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